Hoy...
Hoy
esta hoja estéril no te recuerda,
apenas te intuye.
Ayer
fue otro tiempo
donde llenabas mi boca
de espuma y suspiro,
de miel y sonrisa.
Pero ayer fue pretérito
y hoy existe el presente.
La división es clara:
ayer eras tú;
hoy existo YO.
